miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dolor

Quisiera esta tarde divina de octubre
Pasear por la orilla lejana del mar;

Oue la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar

Con las grandes olas, y las rocas muertas
Y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;

Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear

Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;

Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;

Ver que se adelanta, la garganta al aire,
El hombre más bello; no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;

Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.

Alfonsina Storni.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Klimt





jueves, 21 de octubre de 2010

All Things



Todas las cosas.
Pensé, soñé, creí, imaginé
todas las cosas.

Aquellas por las cuales nací,
viví,
morí,
volví a nacer.

Creo que aquel día
oscuro y claro al mismo tiempo,
celeste y gris,
aquel día en que todo
transcurrió, se deslizó
o simplemente sucedió, como un lago en calma
sacudido sólo por una piedra que cae,
fue más que una elección.
Más que un camino.

Cada decisión,
cada una, singular y plural a la vez,
como una estrella de mar con múltiples puntas,
infinitas opciones
abiertas.
La vida está abierta.

Es tanto, tanto lo que existe,
tan vasto el océano de oportunidades.
Vengas de donde vengas.
Vayas adonde vayas.

Si pensé, alguna vez,
que había un destino-meta prefijado
un sólo sendero a recorrer,
una sola montaña que escalar,
ahora sé que no pude estar más equivocada.

Autor: Mariana Floris
Foto: Villa La Angostura. Pcia. de Neuquén. Rep. Argentina.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ajustes



Ajustar su cinturón.
Eso pensó.
Ajustar.
Pensar.
Arriesgar.
Quebrar.
Temblar.
Acomodar.
Equiparar.
Ajustar.
Vivir.

Amar.

No equivocarse.
Equivocarse.
Pensarse.
Arriesgarse
No cejar.
Vivirse.
Sentirse.
Volver a ajustarse.
Ser.
No ser.

Amarse.

Enseñar.
Aprender.
Estar.
No estar.
Volar.
Tener.
No temer.

Amarte.


Autor: Mariana Floris.

domingo, 17 de octubre de 2010

Arboles y flechas



Caleidoscopio.
Eso era.
Un torbellino de luz.
Nadie me vio partir.
Nadie me espera.

Árboles. Sólo dos.
Las flechas indican donde ir…
O donde no.

Qué voy a encontrar ?...
Seguiremos hablando al respecto ?...

Millones de grietas,
Marcan un camino,
O varios,
Cual elegir ?...

Quién elige ?
El más sabio ?

Hay tanto poder para herir,
Tanto, que asusta.

Hoy podría escribir
Un epitafio,
¿porqué siento que
Muero un poco cada vez?

¿Por qué aún sigo viva?

Autor: Mariana Floris.
Foto: Parque Nacional Los Arrayanes. Pcia. de Neuquén. Rep. Argentina.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Otoño en primavera...


Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada en otoño.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.

Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados...

Juan Manuel Serrat

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La ciudad de los vientos













…y de las motos.
Una ciudad que cada día me interroga,
Indaga,
Requiere mi aprobación.

Una confirmación
Que ahora creo que
Nunca voy a otorgar.

Digo ahora,
Porque uno nunca sabe,
Nunca se sabe lo suficiente,
Lo necesario,
Sólo se sabe que no se sabe nada.

Y, entonces, cualquier día,
Llega como una revelación,
El despertar te trae una epifanía,
Y la resurrección de una mente nueva.

Añoras aquello que una vez odiaste
Y odias lo que tienes enfrente
Es una dialéctica constante
Un laberinto
Infinito.


Autor: Mariana Floris
Foto: Cerro Uritorco. Capilla del Monte. Pcia. de Córdoba. Rep. Argentina.